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viernes, 16 de septiembre de 2011


 TUS OJOS



¡Oh mujer de gran belleza,
cosecha de los campos!,
tus ojos…,
tus grandes ojos de azabache
los pintaron centenares y centenares
de Picassos,
y los cantaron miles y miles de canarios.
Tus ojos…,
tus espléndidos y románticos ojos
me enseñaron tantos vicios:
me enseñaron
a perseguirte como un loco por las calles
y por los caminos,
a reír y a llorar
como los niños pequeños
y a cortar todas las venas
de mis pobres manos.
Tus ojos…,
tus bonitos ojos, me llevaron a descubrir
nuevas ciudades
y nuevos pueblos,
nuevas estaciones del año
y volar con los sueños.
Tus ojos…,
¡ay, qué preciosos son tus ojos!,
yo rezo y ayuno por ellos,
 vivo o muerto iré a verlos.
Tus ojos…,
por tus ojos, yo quisiera construir un reino
sólo para las mujeres
y sembrar hierbabuena, henna,
rosas, jazmines y geranios…;
por tus ojos, quisiera ser un médico
y curar todas las heridas
de los enamorados.

 DICE…


Dice que yo no soy una mujer cualquiera
ni siquiera soy humana,
pero soy un tesoro
una perla.
Dice que me envidia el sol
me envidia la luna,
que miles de pintores dibujaron
mi cara divina.
Dice que vuelvo locos a los hombres,
¡je…!,
sobre todo a él que es poeta,
que caminando sola por la calle
es una locura.
Dice que quiere casarse conmigo,
que yo sea su esposa,
porque teme por mí
por mi belleza.
Dice que soy rubia y morena,
que mi cabello es de una gitana, 
pero no sabe que yo también le amo
como él me ama…

CUANDO TE VI



Cuando te vi:
fue como si estuviera con sed
y hubiera bebido,
como si estuviera cansado
y me hubiera descansado,
como si estuviera triste
y me hubiera alegrado,
 como si estuviera enfermo
y me hubiera curado,
como si estuviera en peligro
y me hubiera salvado,
como si estuviera muerto
y hubiera nacido…

miércoles, 14 de septiembre de 2011

UNA MUJER COMO TÚ

Lo que en tu amor más me entristece
es que no te pueda querer más…
y lo que a mis cinco sentidos mas angustia
es que solo sean cinco…

Una mujer extraordinaria como tú
necesita extraordinarios sentidos,
extraordinarias palabras,
extraordinarias flores
y un sexto sentido
que tenga sus misterios y secretos,
sus lagos y desiertos…

Una mujer como tú
necesita libros que para ella sola sean escritos,
una especial felicidad para ella sola,
un boda especial para ella
y un castillo con millones de alcobas
y jardines
que sólo ella habita…

Pero yo, pobre de mí,
no puedo moldear los segundos
en forma de anillos
y ponerlos en tus divinos dedos,
porque el año se ordena por meses,
los meses por semanas,
las semanas por días
y los días están dictados por el paso de la noche
y la mañana
en los rosales de tus adorables ojos…

martes, 13 de septiembre de 2011

QUERIDA MADRE



¡Oh madre!, eres el sol
que se levanta al amanecer,
despertándote siempre temprana
para darme de comer,
sonriéndome eternamente
dándome energía para vivir…
¡Oh madre!,
tú simbolizas el amor, el cariño
y el querer,
la vida sin ti
es como suicidarse desde un precipicio
nada más al caer…
¿Qué debo decirte querida madre?,
que tu compañía es un placer,
que eres el mejor regalo
que se puede dar
y yo te regalo esta poesía
en nombre de todos los hijos
del hogar…
ESTE MUNDO

Este mundo es una noche
y vos sois su magia;
este mundo es una fiesta
y vos, su música;
este mundo es un sueño
y vos, su ternura;
 este mundo es un jardín
y vos, su aroma;
este mundo es un mar
y vos, su riqueza;
este mundo es un libro
y vos, su leyenda;
este mundo es un huerto
y vos, su cosecha;
este mundo es mi vida
y vos sois mi esperanza…

...TANTO



Te quiero tanto, tanto, tanto,…
te quiero
y tu amor es mi agua
y mi fuego,
mi flor y mi fruto.
No sé cómo describirte todo lo que siento,
no encuentro palabras a este amor,
a este gran amor mío,
pero sólo sé decirte: que te quiero,
que tú eres la mujer con la que tanto
he soñado.
¡Oh fe de las monjas,
mes de marzo!,
tu singular belleza es un mundo
y tus cariñosas miradas
son otro mundo;
¡qué triste es mi vida sin ti
y qué inmenso es mi llanto!
¡Oh bosque de pino,
cosecha de trigo!,
llévame contigo,
adonde sea, llévame…,
adonde te vayas, quiero ir contigo,
que mi pobre alma se enamoró de ti
desde que Dios nos creyó;
que mi loco corazón me abandonó
y se fue a vivir contigo.
Te ruego mi señorita,
que me lleves contigo;
tú, que tu rostro divino es un ángel,
un santuario, un paraíso…